Lo de cada día

Salía de casa de un amigo de estar en su piscina. Iba con un vestido blanco playero con el bikini debajo y decidí pasar por casa para cambiarme antes de ir donde habíamos quedado.

Un hombre me gritó desde la otra acera: “¡Vivan las mujeres guapas! ¡Y vivan las transparencias! Qué cuerpo”.

Yo le contesté con un “y vivan los gilipollas como tú”.

Estoy muy cansada a que en la zona donde vivo (barrio Cuatro Caminos, Tetuán, etc) no haya un solo día que salga a la calle sin que me digan nada…. y es que ya no me callo ni miro al suelo evitando la mirada.