Llegando de clase

Estaba llegando de clase a mi casa, estaba a 5 minutos, cuando de repente me doy cuenta que tengo un hombre justo detrás suspirando.

Me doy la vuelta y me paro para que pase delante de mí (por educación), a lo que me suelta: “Qué guapa estás, tienes un cuerpo hermoso”.

A partir de ahí todo eran piropos muy subidos de tono y me dice que me acompañaba hasta casa. Yo le dije que no hacía falta, él no me hizo caso y siguió persiguiéndome diciendo guarradas y tocándome. Tenía unos cincuenta y algo de años. He pasado bastante miedo.