Nadie hizo nada

Un día con catorce años, el año pasado, iba andando por la calle de noche yendo a mi casa después de dejar a un amigo en la estación de tren.

Estando sola en una calle con bastante gente empecé a oír voces que decían: “¡Oye, la del abrigo verde! ¡Sí, tú! ¿No era esa la que te gustaba (nombre del chico)?”

Eran dos chicos y una chica que iban detrás de mí. Aunque ella decía que me dejaran, no hizo nada realmente por impedirlo de verdad y me siguieron hasta muy cerca de mi casa. Por suerte no me siguieron hasta el portal pero me asusté muchísimo porque era la primera vez que me pasaba algo así y no sabía que hacer.

Lo peor es que en esa calle había gente y nadie hizo nada aunque oían lo que me estaban diciendo. Además, la chica que iba con ellos tampoco hizo nada para ayudarme.