Un día cualquiera

Un hombre empezó a mirar a una chica mientras se apretaba las manos. Se rió, luego le tocó el culo y le dijo: “guapa”. La chica se giró y le llamó: “cerdo”.

El hombre se empezó a reír de nuevo y le dijo: “anda vete a tu casa a limpiar que tampoco es para ponerse así”. La chica se fue indignada y cuando se ha alejado unos metros el hombre gritó: “chúpamela” y siguió por su camino.