Hombre mayor en la playa

Hice el camino del norte sola hace un mes. Estaba en la playa en Cadavedo tomando sol cuando un hombre mayor, con 70 años, se me acercó para preguntarme si era peregrina. Le contesté que sí, era peregrina. Me contó que había hablado con muchas peregrinas – alemanas, francesas, italianas, madrileñas.. Le pregunté, “pero, ¿sólo chicas? ¿No hablas con los peregrinos también? Me contestó, “sí, solo chicas”. Empezó contarme sobre una chica con 19 años que hablaba 5 idiomas.

Me preguntó ¿cuántos años tuve? Le contesté, “28” Me preguntó ¿en qué mes nací? Le contesté, “¡Qué fuerte!” Me preguntó 2 veces más y me rendí y le contesté, “junio”. El me dijo, “ahh, eres Géminis. Voy a hablar por lo general, no sobre ti. Las mujeres que son Géminis son muy caseras o le gusta mucha la libertad.” Le pregunté, “y para los hombres que son Géminis?” Él se rió de mi y me contestó, “No me interesan los hombres.” Me preguntó si me interesaban las investigaciones. Le contesté que no y le di una mirada de aburrimiento. Por fin, se fue.

Pasó 20 minutos y fui al agua para ver si era fría. Decidí no meterme porque no quería mojarme sin toalla. Cuando regresé a mi sitio en la playa, el hombre se me acercó de nuevo. Me preguntó, “Pero porque no te has metido como yo?” Ya no me quedé con paciencia y le contesté, “No me da la gana”. Mi respuesta le dejó atónito, “Por qué me hablas así?” Yo a él, “Por qué sigues preguntándome cosas?”
Él: “Por qué estás tan quemada?”
Yo: “No tengo 19 años.”
Él: “Esto, qué tiene que ver?”
No le dije nada.
Él: “Qué mala leche tienes!”
Yo: “Déjame en paz. Sólo quiero estar aquí sola en la playa”
Él: “Qué quemada! Qué mala leche tienes!”
Yo: “Venga, hasta luego”

Por fin, se fue. Me fui de la playa también porque no me siento cómoda. Es que yo sé que este hombre intenta ligar con las peregrinas jóvenes todos los días y me daba mucha rabia.