“Me contestaron que les chupara la polla”

Un día por la tarde, sobre las 17-17:30 de la tarde, paseábamos tan tranquilamente mi amiga y yo por allí y dos tíos se pusieron a gritarnos “guapas”, “qué buenas estáis, de las dos yo no sabría con cuál quedarme”.

Yo no me callé y les dije que nadie les había pedido opinión ni tenían derecho a perturbar de tal forma nuestro paseo; me contestaron que les chupara la polla, que solo nos habían dicho guapas.

Después de esto mi amiga y yo volvimos a Gran Vía por otra calle por no tener que volver a encontrarlos y por miedo a que la cosa fuera a peor.