‘Gesticulaba de manera grosera, hasta que decidió dejarme ir’

Un viernes en Madrid, alrededor de las 12 de la noche, conducía mi coche por la zona de Chamberí, en un ceda al paso para peatones paré y cedí el paso a un grupo de chicos de unos 35-40 años de edad, uno de ellos se paró delante del coche y apoyó sus manos en el capó sin dejarme avanzar. Estuve parada un tiempo, sin oír lo que me decía, solo viendo como gesticulaba de manera grosera, hasta que decidió dejarme ir…